| Los consumos
problemáticos de drogas y/o alcohol afectan el comportamiento
de las personas en el trabajo, su rendimiento laboral y su
calidad de vida, pudiendo interferir gravemente en el funcionamiento
de la empresa y sus familias. Algunas de las consecuencias
visibles de este fenómeno en el ámbito laboral
son, entre otras, un mayor ausentismo y accidentalidad, menor
rendimiento, deterioro de las relaciones interpersonales y
del clima en la Empresa.
Al invertir en prevención, además de evitar
o reducir las consecuencias y daños asociados a los
consumos problemáticos de drogas y/o alcohol, la empresa:
mejora los niveles de productividad y aumenta la calidad del
servicio entregado; incrementa la seguridad en el trabajo;
fortalece las relaciones laborales, mejorando el clima laboral,
la pertenencia y el compromiso con la organización;
aporta a la salud y mejoramiento de la calidad de vida de
los trabajadores y sus familias.
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